
Nota
En mi compilado de design systems reuní referencias visuales que me gustaron y las convertí en pequeños sistemas navegables: colores, tipografías, componentes, layouts y esa ilusión saludable de que el caos puede documentarse. La herramienta central fue Claude Design, el nuevo producto experimental de Anthropic para crear diseños, prototipos, slides y piezas visuales conversando con Claude. Según Anthropic, permite generar una primera versión desde un prompt, iterar con comentarios, editar elementos y exportar a PDF, PPTX, Canva o HTML. También puede construir un design system leyendo archivos, código o referencias del equipo.
El flujo ideal es simple: darle contexto visual, explicar qué se quiere construir, revisar el canvas, pedir variantes y corregir con precisión. No conviene pedirle “haceme algo lindo”, porque ahí la IA entra en modo póster de startup financiada por ansiedad. Funciona mucho mejor con instrucciones concretas: audiencia, layout, tono, componentes, restricciones y ejemplos.
El problema es el costo. Claude Design está disponible para planes Pro, Max, Team y Enterprise, pero usa los límites de la suscripción. En el plan de 20 dólares, trabajando con diseño, imágenes, iteraciones y prototipos, los tokens se consumen rápido; Anthropic incluso ofrece “extra usage” pago cuando se superan esos límites.
Cómo hacerlo si sos pobre
Por eso mi recomendación práctica es separar el proceso: primero hacer un buen diseño base en Figma o en Google Stitch, que genera interfaces web y mobile desde lenguaje natural y está pensado para idear UI rápido. Luego, con esa dirección visual ya definida, usar una IA más barata —por ejemplo Minimax— para documentar tokens, componentes, reglas, estados y ejemplos de uso. Claude Design brilla, sí, pero conviene usarlo como bisturí, no como excavadora.